viernes, 15 de abril de 2011

Perfil en Blanco por la PAZ

Te invitamos a sumarte a la acción colectiva:
"Perfil en Blanco por la paz"...
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Unámonos para expresar que queremos PAZ.
Que estamos "hasta la madre" como dice Javier Sicilia de tanta violencia,
de una guerra impuesta que no es la de los mexicanos,
de una guerra mal planteada, mal ejecutada y que se niega a revisar a fondo las estrategias y a modificarlas.

¿Lo equivocado es la guerra, el frente o ambos?

¿Lo equivocado es la guerra, el frente o ambos?
lorenzo meyer

Periodico Reforma. Abril, 14, 2011

Crimen verdaderamente organizado
Si se quiere un ejemplo de crimen realmente
organizado, hay que examinar el
lavado de dinero que hacen en Estados
Unidos bancos como Wachovia (fundado
en 1879), cuyos ejecutivos, sin correr mayores
riesgos, blanquearon millones de
dólares para los narcos mexicanos. Es ahí,
mejor que en ciudades, carreteras o brechas
al sur del Bravo, donde los gobiernos
de México y Estados Unidos podrían,
si realmente quisieran, librar una guerra
con poca sangre y mucha efectividad contra
los traficantes de drogas (véase http://
bloom.bg/bqGMmf ).
h Refle xión obligada
Javier Sicilia ha transformado una tragedia
personal –el asesinato de su hijo Juan
Francisco a manos del crimen organizado–
en una movilización social con al menos
tres objetivos: el diagnóstico de la situación
de violencia y crueldad extrema
que se vive en el país –el corazón podrido
de México, en palabras de Sicilia–, reconsiderar
el sentido de la guerra del gobierno
contra los grandes cárteles y que
ha cobrado 35 mil vidas en el sexenio.
Y, al final, como resultado de combinar
reflexión y movilización, demandar un
cambio de política.
Evaluar el conflicto gobierno-narcotraficantes
requiere examinar los métodos,
los logros, el precio que se ha pagado
y lo que se calcula que aún habrá que
pagar: siete años más de gran violencia,
según lo dicho por el secretario de Seguridad
Pública, Genaro García Luna. Para
una parte de la sociedad mexicana, el llamado
de Sicilia tiene todo el sentido del
mundo, pues hace tiempo que las campanas
que acaban de doblar por el joven
Juan Francisco, y que antes ya lo han hecho
por decenas de miles más, también
están y seguirán doblando por todos y cada
uno de los mexicanos que viven bajo
asedio sin saber exactamente el porqué.
La guerra la declararon
hace mucho y fueron otros

Fue el gobierno norteamericano quien, a
principios del siglo XX, propuso y definió
la ya centenaria guerra global contra las
drogas. Ese punto de partida condicionó
su desarrollo posterior. Y el inicio consistió
en definir como ilícita la producción y
consumo de ciertas substancias –de entrada,
el opio, narcótico con el que hasta
entonces habían traficado en Asia, y en
grande, ingleses, franceses y norteamericanos–
y proponer como objetivo fundamental
acabar con el cultivo de “las flores
del mal”, dejando como secundario el tema
de su consumo, de manera que el gran
teatro de las operaciones antidrogas se tenía
que localizar en tierras lejanas, fuera
de Estados Unidos. Ese origen de la política
mundial hacia las drogas ha marcado
la esencia de ésta.
Para México, la decisión norteamericana
de criminalizar el opio, la cocaína, la
marihuana o las metanfetaminas, y montar
todo un régimen internacional en su
contra, tuvo consecuencias muy negativas,
aunque no de inmediato. Hasta 1969 el tema
de las drogas fue un asunto secundario
para México, pero adquirió relevancia a
partir de la sorpresiva Operación Intercepción
decretada ese año por Washington
y que por unos días paralizó la frontera
mexicana y humilló a su gobierno. Esa
presión desembocó en la Operación Cóndor,
cuyo objetivo central fue destruir los
plantíos de amapola y marihuana que habían
proliferado en México a consecuencia
de un aumento de la demanda en Estados
Unidos. La Cóndor fue un éxito pero
finalmente temporal. Hechos como la disminución
de la producción de drogas en
Turquía o el cierre de la ruta de Florida para
la cocaína colombiana hicieron de México
lo que hasta entonces no había sido: un
gran productor y ruta importante para el
paso de drogas a Estados Unidos.
Fue así, por razones fundamentalmente
externas, que México se convirtió
en la zona de guerra y en el desastre en
materia de seguridad y justicia que es hoy.
No es ésta la primera vez que México se
ve envuelto en una guerra internacional
que no es estrictamente suya –ya lo había
hecho durante la Segunda Guerra Mundial
y luego con la Guerra Fría–, pero nunca
como actor central. Es verdad que Estados
Unidos tiene a 2 millones de sus ciudadanos
en prisión y 5 millones más están
en libertad condicional y que la mitad de
estos 7 millones se encuentran en esa situación
como resultado de las drogas, pero
eso no se compara con lo que sucede
en México donde, como señala Sicilia, se
vive un estado de emergencia nacional
porque aquí las instituciones estatales son
muy débiles y los siete cárteles de la droga
cuentan con recursos externos extraordinarios
que les han permitido infiltrar y
corromper a las estructuras de autoridad y
dar forma a auténticos ejércitos que han hecho
jirones el supuesto monopolio estatal
de los medios de la violencia.
La última gran guerra interna mexicana
anterior a la actual fue la cristera –tan
brutal como la de hoy y con un número
mayor de víctimas pero geográficamente
más localizada y más corta–, que concluyó
con una negociación. La “guerra sucia” de
los 1970 también fue brutal aunque la violencia
la sufrió básicamente el México rural
de Guerrero y una izquierda revolucionaria
pequeña y sin recursos. En contraste,
la actual contienda abarca a casi todo el
país, su violencia perversa toca a inocentes,
su intensidad no amaina y no se le ve fin
(en lo que apenas va de este año, las muertes
atribuidas a la lucha entre y contra
los narcotraficantes superan ya los 3 mil
400, Reforma, 13 de abril).
Un fren te de guerra equivocado
La lógica histórica de la guerra contra el
narcotráfico la han determinado los norteamericanos.
Sin embargo, aquí y en su
etapa actual aparece como una decisión
del gobierno de Felipe Calderón. La llamada
Iniciativa Mérida –un esquema
que introduce directamente a los norteamericanos
en la conducción interna de
la guerra con el argumento de la corresponsabilidad
y de una ridícula contribución
de mil 500 millones de dólares– es
una propuesta política que formalmente
surgió del gobierno actual.
Así que, en principio, y si efectivamente
el diseño de esta lucha es mexicano y
si la soberanía aún tiene algún valor, entonces
México pudiera decidir empezar
a cambiar la naturaleza del conflicto. Eso
pretende y demanda la movilización encabezada
por Javier Sicilia. Si bien ya no
se puede detener de manera inmediata
la acción armada contra los cárteles de la
droga, sí se puede empezar a cambiar el
énfasis redefiniendo la prioridad de los
frentes del combate. En función del interés
nacional mexicano, no del norteamericano,
se puede dar prioridad no a la lucha
armada en ciudades, caminos y brechas
sino a la lucha legal en contra de los bancos,
las casas de cambio, los casinos y
el resto de los negocios que sirven para
transformar el dinero ilícito recolectado
por los dealers en dinero limpio.
El gobierno y la opinión pública
de México deben exigir que en tanto
Washington no actúe de manera efectiva
en contra del lavado de dinero de los
cárteles de la droga mexicanos por instituciones
financieras norteamericanas,
nuestros soldados, marinos o policías no
pondrán en riesgo sus vidas ni las de la
población civil –los llamados “daños colaterales”–
en acciones armadas contra
los narcotraficantes. De aquí en adelante
nuestro “frente de guerra” preferente debería
ser no el que cause bajas a los narcotraficantes
–que al final sólo pareciera
esparcir la violencia– sino el que se meta
en la cárcel a los responsables de los negocios
que blanquean dinero. Se trata de
un frente con poco olor a pólvora pero
quizá más efectivo que los retenes, patrullajes,
“operativos” y demás acciones de
las Fuerzas Armadas.

Y lo anterior viene al caso por el asunto
del banco Wachovia citado al inicio.
Entre 2004 y 2007, antes de ser adquirido
por Wells Fargo & Co., Wachovia
manejó ¡378.4 mil millones de dólares!
(billions) que le enviaron casas de cambio
mexicanas sin que esa institución hiciera
nada para asegurarse que la procedencia
de esa enorme suma tenía origen legítimo.
Cuando finalmente las autoridades bancarias
norteamericanas confrontaron al
Wachovia con la enormidad de su falta,
lo único que hicieron fue ¡aplicarle a la
influyente institución multas por 160 millones
de dólares! Es decir, menos del 2%
de las ganancias que tuvo en 2009. Objetivamente,
ese “castigo” no fue más que un
aliciente para continuar con el blanqueo
de dinero criminal.
Lo dicho, una política mexicana digna
y práctica sería anunciar desde las más
altas esferas que no se llevará a cabo ni
una operación ofensiva más contra el narcotráfico
y que implique arriesgar la vida
de militares o policías, en tanto no se demuestre
que se ha impedido y castigado
en Estados Unidos prácticas como las de
los bancos lavadores de dinero y de los
vendedores de las armas que terminan en
manos de los cárteles de la droga.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Los analfabetos...

El peor analfabeto es el analfabeto político. Él no ve, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. Él no sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado o del remedio dependen de decisiones políticas. El analfabeto político se enorgullece e hincha el pecho diciendo que odia la política. No sabe, el idiota, que de su ignorancia política nace la prostitución, el menor abandonado, el asaltante y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

Bertolt Brecht.

martes, 23 de junio de 2009

Observatorio Ciudadano. Votos sí, Propuestas también.

No basta con anular un voto. Hay que pensar, proponer y actuar exigiendo.
A continuación una propuesta que busca comprometer a los candidatos en acciones concretas a favor de la sguridad. Votemos sólo por aquellos candidatos que se comprometan a cumplir unos compromisos de seguridad básica.


http://www.mexicosos.com/index2.php

martes, 5 de mayo de 2009

Inician las campañas virulentas...

El peligro de la influenza parece estar bajo control, pero ahora viene un riesgo aún mayor para el país.... las campañas políticas... Cientos de políticos gastando dinero en promocionarse para obtener nuestro voto.

¿Ya escuchaste en el radio o en la tele los spots de los partidos?

¿Ya viste los volantes promocionales?

¿O quizá en la calle hayas visto al mismísimo Señor candidato o algunos "achichincles" con banderitas?

¿Y las propuestas?..

Mínimo común denominador: elecciones 2009

Mínimo Común Denominador
Exijámoslo..


Hagamos juntosque nuestra democraciaflorezca. La mayoría no estamos a gusto con nuestros políticos. También coincidimos en que NO son ellos la mejor inversión para nuestros impuestos
Para ponerse a trabajar, siendo Nosotros sus jefes, somos quienes debemos marcar la agenda nacional. Pero son ellos quienes mandan en el país. Toman decisiones y actúan en función de
sus intereses, no de los nuestros. Y lo seguirán haciendo Si lo seguimos permitiendo

Por encima de nuestras diferencias, acordemos un mínimo común denominador, para exigir a cambio de nuestro voto en las elecciones del 2009 .

De eso se trata la propuesta ciudadana del mcd


Propuesta del mcd

Reducir el número de diputados
Y aumentar el número de científicos

La propuesta toda consta de cinco puntos

Son cinco condiciones mínimas para formar una agenda ciudadana común

Un mínimo común denominador ciudadano para imponérselo a los políticos en las elecciones de julio de 2009.


1 Reducción del número de diputados a 300 (eliminación de candidaturas plurinominales)


Que cada puesto desaparecido de un legislador se convierta, con todas sus prerrogativas, en uno nuevo para un científico avocado al tema de la conservación ambiental, alimentación o estudios sobre energía.


2 Disminución de la cámara alta a un sólo senador por estado.


Que esos recursos vayan a las instituciones educativas que presenten los mejores programas de ciencia aplicada en los temas referidos.


3 Cancelación de los seguros médicos privados de legisladores y funcionarios públicos.

Que acudan al ISSSTE o que paguen un servicio privado de sus bolsillos, no de los nuestros. Y que el ahorro derivado se destine a becas de posgrado en ciencias.


4 Disminución de la subvención a los partidos políticos a la mitad.

Y dirigir esos recursos para becas de excelencia en el grado medio superior de educación técnica.


5 Limitar a tres las fechas de elecciones para un sexenio.


Reduciendo el tiempo de enfrentamientos políticos y aumentando el de los acuerdos.


Reduciendo el tiempo de enfrentamientos políticos y aumentando el de los acuerdos.


¿Estás de acuerdo con la propuesta?

Aprópiatela.

Únicamente otorga tu voto al partido y/o candidato que se comprometa con ella.
Ni un solo voto a quienes se desentiendan de la agenda ciudadana.
Y difúndela tanto como puedas.
Su viabilidad depende de la acción individual de los ciudadanos interesados.


La propuesta mcd pertenece a todos aquellos que quieran hacerla suya.
Todos pueden sumarse. La única excluyente es usarla para atacar a persona o institución alguna.
Esta campaña no es en contra de nadie.
Es a favor de tener mejores representantes, ser mejores ciudadanos y procurarnos una vida democrática de mejor calidad